Javier Colina es uno de esos músicos cuya sola presencia cambia la atmósfera de un escenario. Reconocido por su versatilidad y su habilidad para fusionar géneros musicales, su trayectoria es un ejemplo de cómo el contrabajo puede convertirse en un puente entre culturas, enriqueciendo tanto el jazz como el flamenco y la música cubana.
La aproximación de Javier Colina al flamenco se refleja en la manera en que combina la espontaneidad de la improvisación jazzística con el compás y la pasión de este género. Destacan sus colaboraciones con artistas como Josemi Carmona, Tomatito, Diego “El Cigala” o Enrique Morente. Además, su inconfundible forma de tocar y su carácter abierto le han valido el respeto y el cariño del público.
La imagen está tomada en 2017 durante el concierto que Javier Colina y Josemi Carmona ofrecieron en el Café Berlín de Madrid.